CLAVES DEL DÍA
- Subida de yields y petróleo presiona tecnología
- AI mantiene fuerte ciclo de inversión estructural
- Japón crece pero enfrenta shock energético
- Bancos centrales priorizan control de inflación
- Flujo hacia hedge funds especializados en IA
PRINCIPALES NOTICIAS
En Estados Unidos, los mercados cerraron con tono mixto, reflejando una pausa en el fuerte rally tecnológico iniciado en marzo. El Nasdaq retrocedió un 0,51% y el S&P500 cedió ligeramente, presionados por la subida de los rendimientos de los Treasury, que han alcanzado niveles no vistos desde febrero de 2025, y por el repunte del petróleo. Según ha señalado Burns McKinney, de NFJ Investment Group, el principal catalizador ha sido el impacto del bloqueo del Estrecho de Ormuz sobre las expectativas de inflación, elevando el coste del capital y penalizando especialmente a los valores de larga duración, como los semiconductores. Este movimiento ha coincidido con una clara toma de beneficios en chipmakers, con el índice Philadelphia Semiconductor cayendo un 3,3%, en vísperas de los resultados de Nvidia.
En paralelo, el flujo corporativo ha seguido centrado en inteligencia artificial. Alphabet y Blackstone han anunciado la creación de una joint venture para desplegar hasta 500 MW de capacidad en centros de datos, con una inversión inicial de 5.000 millones de dólares que podría escalar hasta 25.000 millones, según Bloomberg. La iniciativa, basada en el modelo “compute-as-a-service”, refuerza la tesis de una demanda estructural de infraestructura AI. En esta misma línea, Analog Devices ha avanzado en la adquisición de Empower Semiconductor por unos 1.500 millones de dólares, reforzando su posicionamiento en chips de gestión energética para centros de datos.
En el plano regulatorio, la SEC ha flexibilizado su política histórica al permitir que empresas que acuerden sanciones puedan negar públicamente las acusaciones, un cambio que señala un entorno de menor presión regulatoria. En el frente judicial, un jurado estadounidense ha declarado a Takeda responsable de prácticas anticompetitivas en el retraso de un genérico, con daños fijados en 885 millones de dólares que podrían triplicarse bajo la legislación antitrust, en un fallo que marca precedente.
En Asia, el foco se centra en la volatilidad tecnológica y las dinámicas macro. Las bolsas muestran tono mixto tras replicar las caídas del Nasdaq, con presión adicional en Corea del Sur, donde Samsung ha caído más del 5% en medio de tensiones laborales. No obstante, la tendencia estructural sigue respaldada por la demanda de inteligencia artificial: Macquarie ha destacado que las restricciones de oferta en memoria y el auge del HBM sostendrán el crecimiento de precios y márgenes, beneficiando a actores como Samsung y SK Hynix.
El posicionamiento inversor también se ha intensificado. Kuark Capital ha asegurado 400 millones de dólares para lanzar un hedge fund centrado en IA en Asia, aprovechando un entorno donde los fondos long/short regionales han batido al resto con un +10% en lo que va de año, según datos de Morgan Stanley.
En Japón, el PIB ha sorprendido positivamente con un crecimiento anualizado del 2,1%, apoyado en consumo y exportaciones, aunque analistas como Oxford Economics advierten de una desaceleración inminente debido al shock energético. El yen ha seguido bajo presión, acercándose a 159 por dólar, elevando el riesgo de intervención. En Australia, el banco central ha elevado tipos al 4,35% por tercera vez, advirtiendo del impacto inflacionario del petróleo, aunque ha sugerido una pausa para evaluar los efectos del conflicto, mientras el sentimiento consumidor sigue en niveles pesimistas.
En Europa, la atención ha sido más corporativa. Bakkafrost ha mejorado resultados y previsiones impulsado por volúmenes, aunque presionado por precios globales más bajos del salmón.
LECTURA DE MERCADO
El mercado entra en una fase de consolidación tras un fuerte rally liderado por tecnología. La subida de yields y el petróleo reintroducen la narrativa de inflación persistente, tensionando valoraciones. Sin embargo, el ciclo estructural de AI continúa atrayendo capital y sosteniendo el crecimiento de beneficios en el sector.
FLUJOS Y MICROESTRUCTURA
Nuevos desequilibrios vendedores en el conjunto de las subastas de apertura y cierre. En esta ocasión, las salidas han sido de 998 millones de dólares, de los que 551 afectaron a compañías del S&P500, y 502 a las del Nasdaq. La toma de beneficios sugiere reducción de exposición táctica, mientras la incertidumbre geopolítica ha elevado la demanda de liquidez y posiciones más neutrales.
Mantener exposición estructural a AI, pero con gestión táctica del timing ante presión de tipos. Vigilar inflación implícita y petróleo como drivers de corto plazo. Potencial de rebotes en tecnología condicionado a estabilización de yields.