CLAVES DEL DÍA
• Negociaciones EE.UU.-Irán cerca de acuerdo, pero sin cierre inmediato
• Fuerte caída del crudo tras expectativas de reapertura de Ormuz
• IA y semiconductores lideran el apetito por riesgo global
• Repunte de yields mantiene presión sobre valoraciones
• Crecimiento sólido en Asia con riesgos inflacionarios persistentes
PRINCIPALES NOTICIAS
Giro hacia el optimismo condicionado por la evolución de las negociaciones con Irán. La administración Trump ha señalado que un acuerdo marco para reabrir el estrecho de Ormuz ha estado “largamente negociado”, aunque el propio presidente ha reiterado que no tiene prisa por cerrarlo, subrayando que “el tiempo está de su lado”, según Associated Press y CBS. Marco Rubio, secretario de Estado, ha confirmado avances tangibles y ha apuntado a un posible compromiso que permitiría la reapertura del paso estratégico y la normalización parcial de exportaciones energéticas, aunque ha advertido de “otras opciones” si la diplomacia fracasa. El borrador sobre la mesa ha incluido la extensión del alto el fuego por 60 días, alivio de sanciones y negociaciones sobre el uranio enriquecido, si bien persisten fricciones clave en este punto, según diversas fuentes recogidas por Reuters y medios internacionales.
Este trasfondo geopolítico ha desencadenado un fuerte ajuste en los mercados energéticos: el crudo ha caído más de un 4%, anticipando la reapertura de flujos que habían estado restringidos desde febrero, cuando Irán bloqueó una vía por la que transitaba cerca del 20% del petróleo global. La relajación del shock energético ha presionado a la baja al dólar y a los rendimientos, favoreciendo un rebote de los futuros bursátiles estadounidenses, con el Nasdaq liderando impulsado por tecnología. Al mismo tiempo, el trasfondo macro sigue tensionado: la temporada de resultados ha confirmado fortaleza empresarial —con el S&P500 encadenando ocho semanas al alza—, pero el foco ha vuelto a la inflación y a los tipos, con los Treasury en máximos recientes y el mercado empezando a contemplar subidas de tipos si persisten las presiones.
En Asia, el entorno de menor riesgo geopolítico ha alimentado un rally significativo. El Nikkei y el Topix han alcanzado máximos históricos, impulsados por valores de semiconductores y la inercia positiva tras los resultados de Nvidia, que han reafirmado la solidez del ciclo de inversión en inteligencia artificial. La rotación hacia chips ha sido generalizada en la región, con subidas en Japón, China e India, en un contexto de mejora del apetito por riesgo. En paralelo, el propio Jensen Huang ha reforzado la narrativa estructural del sector, estimando un mercado potencial de 200.000 millones de dólares para CPUs, incluyendo China, pese a las restricciones comerciales.
Desde el lado de la oferta tecnológica, Huawei ha intensificado la competencia estructural al anunciar una nueva arquitectura basada en su “Tau Scaling Law”, con la que aspira a alcanzar densidades equivalentes a 1,4 nm en 2031, sorteando parcialmente las limitaciones derivadas de las sanciones estadounidenses, según Reuters.
En macro, Singapur ha sorprendido al alza con un crecimiento del 6% interanual en el primer trimestre, apoyado en manufacturas, comercio y demanda vinculada a la IA, aunque las autoridades han advertido de riesgos crecientes por el conflicto en Oriente Medio y su impacto en inflación y cadenas de suministro. En Europa, el flujo corporativo ha estado marcado por la posible consolidación en el sector delivery, con Uber evaluando elevar su oferta por Delivery Hero tras el rechazo de un primer acercamiento, en una operación que podría superar los 11.500 millones de euros, según Financial Times y Reuters. Por otro lado, Nissan ha revisado sus planes industriales cancelando inversión en electrificación en Reino Unido ante una demanda europea más débil, reflejando dudas sobre el ciclo EV.
LECTURA DE MERCADO
Se interpreta el avance diplomático como alivio de un riesgo sistémico clave, activando dinámicas risk-on lideradas por tecnología y Asia. Sin embargo, la falta de visibilidad sobre el cierre del acuerdo y los daños en la cadena energética mantienen un sesgo de prudencia. La combinación de menor petróleo y yields elevados dibuja un entorno mixto donde el soporte de crecimiento convive con presión en valoración.
FLUJOS Y MICROESTRUCTURA
En la sesión del viernes, se registraron nuevos desequilibrios vendedores, por untotal de 1.379 millones. Das compañías del S&P500 salieron 592 millones, y 336 del Nasdaq. La caída del crudo reduce coberturas inflacionarias. El mercado sigue sensible a gamma en niveles elevados, con potencial de aceleración si se confirman titulares positivos sobre Ormuz. Sesgo táctico constructivo condicionado a titulares geopolíticos. La clave operativa reside en la confirmación del acuerdo y la evolución de yields.