CLAVES DEL DÍA
- Geopolítica: nuevos ataques de EE.UU. en Irán pese a negociación activa
- Crudo: rebote tras caída; foco en reapertura de Ormuz
- IA/semis: lideran el mercado global, especialmente en Asia
- Bancos centrales: presión inflacionaria impulsa tono hawkish global
- Emergentes: reacción agresiva de política monetaria (Sri Lanka)
PRINCIPALES NOTICIAS
En EE.UU., los mercados han permanecido cerrados por el Memorial Day, pero los futuros han cotizado al alza en Asia, reflejando una cautela constructiva tras una semana previa de fuertes avances en tecnología. Este sesgo positivo se ha visto matizado por el repunte de la tensión geopolítica después de que Washington haya lanzado nuevos ataques “defensivos” contra instalaciones en el sur de Irán, en un contexto en el que las negociaciones en Doha han continuado y el presidente Donald Trump ha reiterado que progresan “adecuadamente”. Este equilibrio entre escalada táctica y diálogo ha condicionado la narrativa de mercado: el petróleo ha rebotado tras fuertes caídas previas, con el Brent acercándose nuevamente a los 98 dólares, en un entorno donde la posible reapertura del estrecho de Ormuz sigue siendo el principal catalizador macro, dada su relevancia para cerca del 20% del flujo global de crudo.
En este contexto, el dólar ha mantenido sesgo débil, mientras las divisas y activos de riesgo han reaccionado a un flujo constante de titulares contradictorios. Según Charu Chanana, de Saxo, el mercado ha comenzado a descontar un escenario de menor riesgo extremo, aunque sin asumir todavía una resolución estructural del conflicto. La renta fija ha mostrado estabilidad tras el repunte reciente de yields, en línea con la lectura de que la presión inflacionaria derivada de la energía podría prolongarse, como apuntan analistas de Standard Chartered.
En Asia, el impacto ha sido mixto. Japón ha corregido ligeramente tras máximos históricos recientes, mientras China y Australia han registrado caídas moderadas. En contraste, Corea del Sur ha liderado con un fuerte rally superior al 3%, llevando al KOSPI a nuevos máximos históricos, apoyado por el momentum en semiconductores y valores ligados a inteligencia artificial. Samsung Electronics ha extendido avances tras el acuerdo laboral que ha evitado una huelga de 18 días, aunque han persistido tensiones internas con acciones legales de sindicatos minoritarios sobre el reparto desigual de bonus vinculados al boom de chips. Este episodio ha evidenciado las tensiones distributivas en el ciclo de IA, con primas extraordinarias para divisiones de memoria que han impulsado los beneficios.
El sector tecnológico ha mostrado resiliencia en toda la región, reforzada por el anuncio de Huawei de un avance relevante en arquitectura de chips, lo que ha impulsado con fuerza a los fabricantes chinos cotizados en Hong Kong, con subidas de doble dígito en algunos casos.
En bancos centrales, el foco ha girado hacia Asia. El Banco de Japón ha reiterado su sesgo de subida de tipos, aunque condicionado por la evolución del conflicto en Oriente Medio, que podría alterar sus previsiones de inflación. El mercado ha seguido descontando una alta probabilidad de ajuste en junio, en línea con el repunte de rentabilidades de los JGB hacia niveles no vistos desde los años noventa. Paralelamente, Corea del Sur ha mostrado un giro en expectativas, con analistas anticipando subidas de tipos hacia finales de año ante la persistencia de presiones inflacionarias energéticas.
Más agresiva ha sido la reacción en emergentes, donde Sri Lanka ha sorprendido con una subida de 100 pb para contener la depreciación de su divisa y el impacto inflacionario del encarecimiento energético, en un movimiento que refleja la transmisión directa del shock de materias primas a economías vulnerables. Este endurecimiento ha sido coherente con un cambio de prioridad hacia la estabilidad de precios, según analistas de CAL recogidos por Reuters.
En el plano geopolítico más amplio, Rusia ha anunciado medidas de alivio de deuda para reclutas en Ucrania, mientras Senegal ha introducido cambios en su liderazgo económico buscando restaurar la confianza inversora en un entorno fiscal tensionado.
LECTURA DE MERCADO
El mercado continúa operando en un régimen de “risk-on condicionado”, donde la tecnología compensa el ruido macro. La clave sigue siendo la prima geopolítica en energía, que actúa como input directo sobre inflación y tipos. La divergencia regional se amplía: Asia lidera vía semiconductores, mientras emergentes ajustan de forma defensiva. El escenario sigue dominado por titulares geopolíticos, pero con soporte estructural en tecnología. El mercado sigue comprando caídas, pero con menor convicción.