CLAVES DEL DÍA
• PCE en EE.UU. y expectativas de inflación
• Evolución del conflicto en Oriente Medio
• Dinámica del crudo y TIRes
• Sesgo hawkish global de bancos centrales
PRINCIPALES NOTICIAS
Las referencias macro en EE.UU. han marcado el pulso de la sesión, con la Reserva Federal reforzando su sesgo restrictivo en un contexto de choque energético y crecimiento resistente. El vicepresidente Philip Jefferson ha reiterado que el foco debe situarse en devolver la inflación al 2%, apoyándose en un mercado laboral que ha mostrado “gran resiliencia” pese al impacto del encarecimiento energético. En paralelo, varios miembros han advertido del riesgo de efectos de segunda ronda derivados del petróleo y del impulso adicional que la inversión en inteligencia artificial está generando sobre la demanda agregada. En esta línea, Austan Goolsbee ha señalado que unas expectativas elevadas sobre productividad vía IA podrían incluso alimentar presiones inflacionistas y exigir tipos más altos.
El contexto geopolítico ha seguido tensionando las expectativas, tras nuevos ataques de EE.UU. sobre objetivos iraníes y la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz, lo que ha provocado un rebote del crudo cercano al 2% y un repunte de las TIRes estadounidenses hacia el 4,5% en el tramo a 10 años. Este entorno ha reforzado la narrativa de “higher for longer”, con el mercado asignando probabilidades crecientes a subidas adicionales de tipos antes de final de año y respaldando al dólar, que se ha mantenido próximo a máximos recientes. Según analistas de Macquarie y UBS citados por Reuters, el diferencial de tipos y el rol del dólar en materias primas podrían favorecer una ruptura alcista adicional.
En el plano corporativo, el ciclo de inversión en IA ha vuelto a evidenciarse tras la revisión al alza de previsiones de Synopsys, que ha elevado su guía de ingresos para 2026 apoyándose en una demanda sólida de software de diseño de chips, con clientes intensificando el desarrollo de infraestructuras y semiconductores avanzados. Sin embargo, la reacción bursátil ha sido moderada, reflejando un listón de expectativas exigente en el segmento tecnológico. En paralelo, el regulador estadounidense CFTC ha solicitado anular la sanción de 5 millones de dólares contra Gemini, en un movimiento que refleja un cambio en el enfoque regulatorio hacia el sector cripto bajo la nueva administración. También se ha conocido que la administración Trump estaría explorando financiación para compañías de drones estratégicas, consolidando el sesgo hacia gasto en defensa y tecnologías duales.
En Asia, el deterioro del sentimiento ha sido evidente tras la escalada geopolítica, con caídas generalizadas y toma de beneficios en tecnología. En China, Meituan ha liderado los descensos tras desplomarse más de un 6% al desmentir rumores de despidos masivos, lo que ha puesto de manifiesto la sensibilidad del mercado ante señales de debilidad del consumo y presión competitiva en el sector tecnológico. Paralelamente, el CEO de NIO ha reconocido que el mercado automotor chino ha dejado atrás su “edad dorada”, con ventas domésticas estancadas y competencia creciente, aunque la compañía ha anunciado un fuerte aumento de inversión en conducción autónoma.
Desde el frente monetario global, se ha confirmado el giro coordinado hacia políticas más restrictivas: Corea del Sur ha mantenido tipos pero con un claro sesgo hawkish hacia subidas próximas, mientras Sri Lanka ha sorprendido con un alza de 100 pb hasta el 8,75% para defender reservas y contener la inflación derivada del shock energético. En Europa, Philip Lane (BCE) ha advertido de que el impacto inflacionista del petróleo podría ser persistente, reforzando las expectativas de nuevas subidas de tipos. En el ámbito corporativo global, Australia ha demandado a 3M por más de 2.000 millones de dólares por contaminación con químicos PFAS, México ha bloqueado un macroproyecto turístico de Royal Caribbean y Singapore Airlines ha anunciado expansión de rutas ante cambios en el tráfico aéreo global.
LECTURA DEL MERCADO
El mercado ha transitado hacia un régimen dominado por inflación energética estructural y política monetaria restrictiva, donde el crecimiento se mantiene apoyado por la inversión en IA pero con riesgos al alza en precios. La correlación positiva entre crudo, yields y dólar refuerza un entorno de condiciones financieras más endurecidas. La divergencia sectorial persiste, con tecnología sosteniendo el ciclo pero bajo presión táctica.
FLUJOS Y MICROESTRUCTURA
Los desequilibrios MOO/MOC han reflejado presión vendedora relevante por 3.692 millones de dólares, concentrada principalmente en el S&P 500 (2.322 millones) y Nasdaq (783 millones). La falta de demanda en cierre apunta a institucionales reduciendo exposición antes de catalizadores macro.
A corto plazo, el mercado seguirá condicionado por la inflación y el petróleo, con la publicación del PCE como catalizador clave para validar el escenario de tipos altos por más tiempo. La combinación de yields elevadas, dólar fuerte y presión en equity sugiere prudencia táctica, favoreciendo estrategias de gestión activa de riesgo. Mantener flexibilidad y foco en niveles técnicos clave.