CLAVES DEL DÍA
- Petróleo al alza tras el deterioro de la situación con Irán.
- Actas de la Fed refuerzan el riesgo de tipos más altos.
- Fuerte demanda para la colocación de SK Hynix.
- Continúa el flujo de capital hacia IA e infraestructura tecnológica.
- Consumo estadounidense muestra signos de moderación.
PRINCIPALES NOTICIAS
La Administración Trump da por terminado el acuerdo provisional con Irán tras nuevos ataques iraníes contra bases estadounidenses en el Golfo. La reanudación de los ataques sobre infraestructuras militares iraníes ha impulsado al alza el petróleo y reactivado las preocupaciones inflacionistas. El Brent ha acumulado avances semanales cercanos al 9%, mientras la rentabilidad del Treasury a 10 años ha alcanzado máximos de varias semanas. En paralelo, las actas de la Reserva Federal de junio han reflejado una creciente preocupación por la inflación, con algunos miembros contemplando incluso nuevas subidas de tipos si persisten las presiones derivadas de los aranceles, la demanda vinculada a la inteligencia artificial y las tensiones geopolíticas. El mercado ha incrementado las probabilidades implícitas de un endurecimiento monetario adicional este año.
La renta variable estadounidense ha mostrado un comportamiento mixto. El Nasdaq ha logrado cerrar en positivo apoyado por Nvidia, que ha repuntado tras conocerse que China podría permitir compras limitadas de chips H200 por parte de compañías líderes de IA. Además, Nvidia ha comprometido 500 millones de dólares en la ampliación de capital de Firmus Technologies en Australia, reforzando la inversión global en infraestructura de centros de datos. En el ámbito corporativo, un juez federal ha aprobado el acuerdo entre la SEC y Elon Musk por la demora en la comunicación de sus compras iniciales de acciones de Twitter, aunque ha expresado dudas sobre la benignidad del pacto.
Los indicadores de consumo han ofrecido señales de moderación. Según Deloitte, el gasto de vuelta al colegio en Estados Unidos ha caído un 6% en términos reales, reflejando un deterioro de la confianza del consumidor y una mayor sensibilidad al precio, aunque las familias continúan priorizando bienes esenciales. Por otro lado, Oppenheimer ha reiterado su visión positiva sobre CNH Industrial, destacando el potencial de creación de valor derivado de la consolidación de su red de distribución agrícola en Estados Unidos y la incorporación creciente de herramientas de IA en el servicio posventa.
En Asia, la temática de inteligencia artificial ha seguido concentrando el interés inversor. Reuters ha informado de que la colocación de 28.000 millones de dólares de SK Hynix para cotizar en Estados Unidos ha recibido una demanda superior a siete veces la oferta disponible, confirmando el apetito por uno de los principales proveedores de memorias HBM para Nvidia. En Hong Kong, Zhipu AI ha captado cerca de 4.000 millones de dólares para financiar el desarrollo de sus modelos de lenguaje, mientras Shanghai Iluvatar ha recaudado alrededor de 900 millones de dólares y ha reforzado su posición como potencial proveedor de chips para ByteDance. En Japón, Kioxia ha repuntado con fuerza tras la salida total de Bain Capital de su accionariado, mientras Goldman Sachs Asset Management ha señalado que el mercado japonés se encuentra aún en las primeras fases de un proceso de consolidación corporativa que podría generar nuevas operaciones de capital privado.
La atención también se ha desplazado hacia Oriente Medio, donde comienza la temporada de resultados. Analistas consultados por Reuters anticipan un impacto desigual del conflicto regional: energía y telecomunicaciones han mostrado resiliencia, mientras bancos, inmobiliarias, turismo y consumo afrontan un entorno más exigente. HSBC ha elevado su previsión para el Brent en 2026 hasta 95 dólares por barril. En Europa, el mercado inmobiliario británico ha mostrado ligeras señales de estabilización, aunque RICS ha advertido de que la incertidumbre sobre inflación y tipos sigue limitando la recuperación.
LECTURA DE MERCADO
La narrativa dominante sigue siendo la interacción entre inflación, petróleo y política monetaria. La resiliencia de las temáticas ligadas a IA contrasta con una economía global donde empiezan a aparecer señales de desaceleración del consumo. El mercado continúa premiando los activos vinculados al ciclo de inversión tecnológica, pero mantiene una sensibilidad elevada a cualquier shock energético. La subida de las rentabilidades soberanas confirma que el escenario de tipos altos durante más tiempo vuelve a ganar peso.
FLUJOS Y MICROESTRUCTURA

Los desequilibrios de cierre han mostrado un sesgo vendedor de aproximadamente 95 millones de dólares. Destacan salidas netas de 28 millones en el S&P500 y de 209 millones en Nasdaq, parcialmente compensadas por entradas de 294 millones en los Siete Magníficos. El flujo refleja una rotación selectiva más que una reducción generalizada de riesgo: venta de índices amplios y concentración en los grandes beneficiarios de IA. Desde el punto de vista de microestructura, persiste un entorno de liquidez más frágil por la subida de volatilidad implícita asociada al petróleo, aunque el soporte de flujos hacia megacaps tecnológicas sigue favoreciendo un posicionamiento institucional todavía constructivo. Mientras las rentabilidades de los bonos sigan ascendiendo, la selección de valores gana relevancia frente a la exposición pasiva.